Eosinófilos

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Los eosinófilos son un tipo de glóbulos blancos y uno de los componentes del sistema inmune encargados de combatir principalmente las infecciones parasitarias.

Imagen de un eosinófilo

Son granulocitos que se desarrollan durante la hematopoyesis en la médula ósea antes de migrar a la sangre.

Valores normales de eosinófilos

En individuos sanos, constituyen aproximadamente el 1 al 3% del número total de glóbulos blancos de la sangre. El recuento de eosinófilos normal es por lo general entre 0 y 500/μL para un adulto y entre 0 y 850/μL para un recién nacido.

Se encuentran en la médula y la unión entre la corteza y la médula del timo, el tracto  gastrointestinal, ovarios, útero, bazo y ganglios linfáticos, pero no en el de pulmón, piel, esófago, o algunos otros órganos internos en condiciones normales. La presencia de eosinófilos en estos últimos órganos se asocia con alguna enfermedad.

  • Eosinófilos altos. Las causas más importantes incluyen alergias, como el asma, fiebre del heno y urticaria; y también las infecciones parasitarias. Esta condición se conoce como eosinofília. Leer más →
  • Eosinófilos bajos. Se produce cuando el recuento de eosinófilos es menos de 50 células/L de sangre. La baja cantidad de eosinófilos también se conoce como eosinopenia. Leer más →

Función

Los eosinófilos protegen el cuerpo de las bacterias y los parásitos y hay eosinófilos que juegan un papel en la lucha contra infecciones virales. Son parte del sistema inmune innato. Esto significa que defienden de la infección por otros organismos: reconocen y responden a patógenos de una manera genérica, pero, a diferencia del sistema inmunitario adaptativo, no confiere inmunidad a largo plazo.

Los eosinófilos junto con los basófilos y mastocitos, son importantes mediadores de las respuestas alérgicas y el asma y están asociados con la gravedad de la enfermedad. Por ejemplo, las alergias a los alimentos puede causar la presencia de demasiados eosinófilos en el tracto digestivo, lo que puede conducir a síntomas tales como diarrea y daño a las células que recubren el tracto gastrointestinal.

Tratamiento

Los tratamientos utilizados para combatir enfermedades y afecciones autoinmunes causadas por eosinófilos incluyen:

  • Corticosteroides. El número de eosinófilos en sangre se reducen rápidamente
  • Terapia con anticuerpos monoclonal – por ejemplo, mepolizumab o reslizumab contra IL-5, impide eosinofilopoyesis.
  • Antagonistas de la síntesis de leucotrienos o receptores
  • Gleevec (STI571) – inhibe PDGF-BB en la leucemia hipereosinofílica.

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